..."No se dejen arrastrar por el demonio de la soberbia." Acta 999
..."No quieran destacarse por lo mucho que hagan para que los otros, sus hermanos, los aplaudan y los honren. Eso es vanidad de vanidades y como tal, nada de nada a los ojos de Dios.
Lean, relean y mediten: Mateo 23, 13-24.
Recuerden que, a los ojos de Dios, la humilde y pobre donación de la viuda era más valiosa que la abundante limosna de los fariseos entregada con ostentación y vanagloria.
Dios quiere que sean santos. La santidad es la garantía de la vida eterna, por la que vale la pena escuchar y vivir la Palabra de Dios.
Crean, confíen y esperen..."1
..."No se dejen arrastrar por el demonio de la soberbia. Hay muchos que, subyugados por su amor propio, desean adelantar cruzadas de autoestima. No lo hagan, aprendan de mí que Soy manso y humilde de corazón. El tiempo que quieren emplear en ustedes, empléenlo en mí. No olviden que quien quiere conservar su vida, la perderá; pero quien la pierde por mí, la ganará en el cielo. Lo mismo juzguen con la honra y con la autoestima.
La cruzada de santidad los invita a ser humildes y mansos de corazón.
En Dios y en lo de Dios, quien quiera que, por amor a mí, descienda, será levantado hasta la vida eterna. Por algo les he dicho que:
"El que se humilla será ensalzado y el que se ensalza será humillado".
¿No prefieren ustedes los aplausos de Dios a los aplausos de los hombres?.
Lo del hombre pasa; lo de Dios es eterno. Si ustedes son prudentes prefieran los aplausos de Dios a los aplausos del hombre.
Y créanme: nadie es más porque lo alaben, ni menos porque lo vituperen. Lo que son, eso son y eso les basta. Por eso necesitan un estilo: el de Cristo para ser identificados con él, si son de él.
Amense los unos a los otros, como Yo los he amado. Este es el mandamiento nuevo de la nueva Alianza. En él se concreta mi Estilo; el que quiero que vivan y practiquen los cristianos. Y la finalidad de mis enseñanzas, en esta Espiritualidad nueva, tiene por objeto hacerles vivir y practicar, aquello que es el contenido de toda mi Doctrina depositada al cuidado de mi Iglesia y contenida en la Ley, la tradición, el magisterio y todo su depósito de fe. No son nuevas las enseñanzas que reciben; pero sí son nuevos la pedagogía y el esfuerzo por hacerles vivir mis enseñanzas, cuya esencia soy Yo.
Amense. Sean uno. Sean veraces. Sean vírgenes. Oren, oren siempre e imiten a la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Sé bendito. Todos sean benditos. Amén."2
1. Acta 1.070
2. Acta 999