"Aprendan a leer los signos" Acta 1.261
Lección
No. 1.171
Aprendan a leer los signos
1.- Hay signos que señalan mi presencia y mi hacer en medio de ustedes. Sean prudentes y humildes para descubrirlos y aprovecharlos.
2.- Dios no trabaja nunca sin un qué, un por qué, un cómo y un para qué. Imítenme, como María Santísima, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
3.- No se queden mirando las señales. Miren al Señalado, que soy Yo. Y, El les bastará para que experimenten su poder y su misericordia.
4.- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
5.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
SÍNTESIS:
Aséense más a fondo. Sean vírgenes y serán fecundos y eficaces.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

3:45 a.m. hn.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi Corazón
Para que hoy día
Haga tu voluntad
Y esté contigo.
Amén.

No creo que haya personas que no tengan, de alguna forma, experiencias sobre hechos que no se pueden hacer sin el concurso de la acción de Dios.
Piensen en esto.
Mediten en esto.
Reflexionen en esto.
Les repito: conjuguen, en lo privado, los 10 verbos recibidos. Confronten con ellos, en forma personal, sus experiencias y sus vidas. Que nadie, creyéndose maestro y doctor, trate de penetrar en el fuero de los otros. Sepan que el Único Maestro soy Yo. Y que hacen muy mal, y que por eso me son reprochables, quienes irrespetan la dignidad, voluntad y libertad de sus hermanos, que Dios respeta a pesar de ser quien es, y como consecuencia de su amor hacia cada uno de ustedes. El, porque los ama, los respeta.
Los estoy formando en la teoría y en la práctica, para que, como la Santísima Virgen, primera entre todas las criaturas, tengan y vivan un estilo, que es el estilo de Dios, vivido y practicado por Mí, que soy el Señor, el Maestro, el Único y verdadero Dios.
No sean soberbios,
Prepotentes, vanidosos,
Ni groseros.
Sean mansos y humildes
Como Yo. Sean prudentes.
Amen. Si esto hacen serán
Mis testigos y darán frutos
Y frutos abundantes. El
Mundo sabrá que me
Testifican cuando dejan
De ser ustedes para que
Yo sea el que Soy, como
Lo hicieron la Santísima
Virgen y San Juan Bautista.
Recuerden esto: muchas personas en el mundo los están mirando. Háblenles de Mí, no tanto con palabras, cuanto con sus hechos. Recuerden el ejemplo de Elías: los falsos profetas de ídolos falsos, se quedaron sin palabras ante sus hechos proclamados en el lugar donde El señaló con su comportamiento, para que Dios se demostrara. Vivan y obren como cristianos y el mundo entenderá y probablemente creerá.
Ahora respóndanse: ¿hay motivos en los comportamientos de ustedes, para que los otros creyentes prefieran lo que ustedes dicen creer, a lo que ellos creen?
Nadie cuestione a nadie creyéndose mejor. Nadie juzgue ni condene a nadie; pero sí, cada uno, en particular, examínese a sí mismo.
Sean celosos con el Santo Nombre de Dios y con su honra. No lo profanen. No den pie para que otros lo profanen.
Hoy desagravien a Dios, satisfaciendo su voluntad y a sus hermanos, respetando su dignidad y amándolos.
No quiero que sean incorrectos los unos con los otros. Cuando así obran a Mí me afectan en aquel o en aquellos a quienes ustedes afectan. Recuerden cual es el mayor de los mandamientos de la Ley de Dios y cual el otro su semejante, no su igual."
Acta 1.261
Revista María Hoy
La Ciudad Nueva (Nershehir-Capadocia-Turquía)
Martes, Julio 5, 2005 - 02:35