"Tú, que me oyes o me lees, quien quiera que seas, oye:" Acta 502

Martes - Abr 28 2015

 

 

"A ustedes, hijos, hijitos mios, quienes oyen mi voz y vienen tras mis huellas.

Aquí están porque me siguen.

Pero, más aún: porque Yo, el que Soy, el que Somos, Palabra mía, los amo y los busco.

Crean, crean, crean...

Crean, confíen y esperen.

Quien quiera que esto oiga;

Quien quiera que esto lea, sepa que cuanto he dicho para ti, también lo digo para él.

Cuando un padre deja una herencia en cabeza de uno de sus hijos, para los otros también deja la misma herencia por ministerio de la ley.

Aquí, todo es por ministerio de la Ley de Dios, que es, en esencia, El mismo. Porque la Ley de DIOS es la voluntad de DIOS. Y la voluntad y la persona se identifican.

Tú, que me oyes o me lees, quien quiera que seas, oye:

No importa que pienses, quién seas, cómo estes... ven, ven, ven... DIOS te ama y te llama.

Ven, ven, ven.

Ven, hijito, hijita mia.

Ven, bebe y vive.

El corazón de DIOS es tu refugio. El es tu fortaleza y es tu salvación.

Ven, ven, ven...

Ven, bebe y vive.

Yo te amo. Yo, el que Soy, el que somos, Dios, tu Dios y tu Señor, el único Señor y único DIOS, te amo y te necesito.

Tengo sed de ti. No de tus virtudes; porque esas las doy Yo, cuando estoy en ti; sino de tus miserias.

Y esas me sacian. Esas sacian la sed de DIOS.

Entiéndelo.

Por eso DIOS se hizo hombre. Por eso siendo hombre, para redimirte se entregó en la cruz, muriendo para hacer virtudes tus miserias.

Estás triste?...

Dame tus tristezas.

Estás fracasado?...

Dame tus fracasos.

Has pecado?...

Dame tus pecados.

Estas solo?...

Dame tu soledad.

Estás enfermo?...

Dame tus enfermedades.

Eres incomprendido?...

Dame tus incomprensiones.

Eres calumniado?...

Dame tus calumnias.

Eres miserable?...

Dame tus miserias.

Eso que no quisieras para ti, dáselo a DIOS.

El quiere eso para El.

Es así como El te redime. Así te salva.

Déjate salvar.

"DIOS:

Dios bueno: Aquí estoy. Mírame.

Dios bueno: Oyeme.

Dios bueno: Sálvame.

Dios bueno: Carga con mis cargas. Líbrame de ellas.

Amén."

Aquí están porque me siguen.

Pero, más aún: porque Yo, el que Soy, el que Somos, Palabra mía, los amo y los busco.

Crean, crean, crean...

Crean, confíen y esperen.

Quien quiera que esto oiga;

Quien quiera que esto lea, sepa que cuanto he dicho para ti, también lo digo para él.

Cuando un padre deja una herencia en cabeza de uno de sus hijos, para los otros también deja la misma herencia por ministerio de la ley.

Aquí, todo es por ministerio de la Ley de Dios, que es, en esencia, El mismo. Porque la Ley de DIOS es la voluntad de DIOS. Y la voluntad y la persona se identifican.

Tú, que me oyes o me lees, quien quiera que seas, oye:

No importa que pienses, quién seas, cómo estes... ven, ven, ven... DIOS te ama y te llama.

Ven, ven, ven.

Ven, hijito, hijita mia.

Ven, bebe y vive.

El corazón de DIOS es tu refugio. El es tu fortaleza y es tu salvación.

Ven, ven, ven...

Ven, bebe y vive.

Yo te amo. Yo, el que Soy, el que somos, Dios, tu Dios y tu Señor, el único Señor y único DIOS, te amo y te necesito.

Tengo sed de ti. No de tus virtudes; porque esas las doy Yo, cuando estoy en ti; sino de tus miserias.

Y esas me sacian. Esas sacian la sed de DIOS.

Entiéndelo.

Por eso DIOS se hizo hombre. Por eso siendo hombre, para redimirte se entregó en la cruz, muriendo para hacer virtudes tus miserias.

Estás triste?...

Dame tus tristezas.

Estás fracasado?...

Dame tus fracasos.

Has pecado?...

Dame tus pecados.

Estas solo?...

Dame tu soledad.

Estás enfermo?...

Dame tus enfermedades.

Eres incomprendido?...

Dame tus incomprensiones.

Eres calumniado?...

Dame tus calumnias.

Eres miserable?...

Dame tus miserias.

Eso que no quisieras para ti, dáselo a DIOS.

El quiere eso para El.

Es así como El te redime. Así te salva.

Déjate salvar.

"DIOS:

Dios bueno: Aquí estoy. Mírame.

Dios bueno: Oyeme.

Dios bueno: Sálvame.

Dios bueno: Carga con mis cargas. Líbrame de ellas.

Amén."

Acta 502

Revista María Hoy
Bogotá
Sábado, Noviembre 5, 1988 - 02:16