"Yo soy la puerta de las ovejas". "Si Yo soy la puerta; el que por Mi entrare se salvará, y entrará y saldrá y hallará pasto" Acta 796

Monday - Apr 27 2015

 ..."El amor es la señal de mi presencia; porque Dios es amor. Y, ¿Quién que ama con el amor de Dios, no sabe que "yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia"? No he venido a matar; he venido a salvar. "El ladrón no viene sino a robar, matar y destruir"; "yo soy la puerta de las ovejas". "Si yo soy la puerta; el que por mi entrare se salvará, y entrará y saldrá y hallará pasto"

 

Óiganlo bien, Pastores, presbíteros en general, religiosos y seglares. Yo Soy el buen Pastor y el buen Pastor dio su vida por cada una de las ovejas de su rebaño; por cada una, buenas o malas; sobre todo por las malas, por las extraviadas. Esto es: por los pecadores, condenados por sus actos. Mi sangre se derramó para lavar las ofensas, de ustedes pecadores, contra Dios, el Bueno, el Santo, el Todopoderoso, el Justo, el Misericordioso.

Y, mi sangre, es la sangre de Dios hecho hombre; para rescatar al hombre. Este es el mayor signo de mi misericordia que es un gesto del amor de Dios. ¿Quién, entonces, sin correr el riesgo de ofenderme, tiene derecho de "apagar la mecha que aun humea" o de dejar perdidas a las ovejas que andan extraviadas?. ¿No fue para encender la lámpara apagada que llegó la luz al mundo? ¿No fue para levantar la caña caída que llegó el Salvador al mundo?

 

¿Qué razón tiene, entonces, el desamor, si es el Amor omnipotente, el que se ha hecho Entrega, para salvar a todos, sin excepciones?

 

Y, esto, es lo que vengo recordándoles constante e insistentemente en estas enseñanzas reveladas a través de tu miseria, ¡oh! mi pequeño, pobre y terco bastoncito de ciegos.

 

¿Lo entienden?...

 

Abran los ojos y vayan a la Luz. Sepan que la Luz Soy Yo.

 

Si el amor está como señal de mi presencia en quien me sigue, éste comprende que no está llamado a ser juez y a condenar; sino a morir para salvar, ya que el discípulo no es más que su maestro.

 

Les he venido enseñando que del amor, fruto consecuente del que vive en mí y tiene la vida que Dios da, se desprenden derivados: la paz, la justicia, la misericordia, que es la expresión del respeto a la libertad y la verdad, entre otras.

¿Dónde está, pues, el fundamento que le da sentido al desamor?

 

  • No injurien.,

     

  • No calumnien,

  • No roben el honor,

  • No menoscaben el buen nombre,

  • No mancillen la oveja que Yo, el Único Santo, el Único Perfecto, el Verdadero Justo, he comprado con mi sangre y busco para meter en mi redil, llevándola sobre mis hombros sin ninguna mancha.

 

Hay mucho desamor; porque hay muchos fariseos entre ustedes. Hay Caines y Judas que para justificarse, me venden en el nombre de sus hermanos..."

Acta 796

Revista María Hoy
Santa Fe de Bogotá D.C. 
Lunes, Mayo 10, 1993 - 00:00