Enero 24 de 2.009... 1:05 A.M

Sábado - Ene 24 2015

 

Un día como hoy...

 

 

" Hijos de la Luz, del Amor, de la Esperanza, de la Alegría, de la Autenticidad, de la Verdad y de la Paz:

Piensen, mediten, reflexionen.

 

¿Dónde están? ¿Qué hacen? ¿Para dónde van? ¿Quiénes son ustedes? A qué, o a quién le sirven? Forman parte de un engranaje o grupo social, o son ruedas sueltas, sin autenticidad y sin motivaciones para ser y para hacer?

¿Están en qué universo; en qué país, en qué ciudad o campo? ¿Tienen conciencia de esto? ¿Saben algo del lugar que pisan y del cielo que los cubre? ¿Qué saben, y por qué? ¿Tienen alguna relación real con el tiempo y el espacio en los que viven? ¿Eso los compromete, los identifica y los relaciona? ¿Por qué, cómo y para qué?

 

Piensen, mediten, reflexionen.

¿Lo que hacen tiene una causa y produce algún efecto? ¿Esa causa tiene alguna razón de ser? ¿Cuál? Piensen, mediten, reflexionen.

¿Saben para dónde van y qué los motiva y los impulsa? Piensen, mediten, reflexionen.

Frente a las preguntas anteriores y confrontados con ellas, saben realmente quiénes son ustedes? ¿Por qué y para qué? Si saben quiénes son o si lo ignoran, hagan alto. Deténganse a pensar en la realidad existencial de ustedes, para identificarse y sacar conclusiones sobre el qué, el cómo y el para qué de ustedes en sí, en relación con cuanto los rodea, los interpela y los identifica: Dios; el ser y el no ser; ustedes en sí; el medio ambiente y los otros, sus hermanos o vecinos y prójimos.

¿Hay armonía o desarmonía entre ustedes y todo lo demás? ¿Cómo, por qué y para qué? ¿Valió la pena haber nacido? ¿La relación que los afecta, determina en ustedes una razón de ser, que dé y que les dé respuesta?

Piensen, mediten, reflexionen.

¿Quién o qué es la causa, o el causante que los determina? ¿Tienen relación consciente con esa causa o con ese causante que los afecta? ¿Cómo es esa relación: favorable, desfavorable, inocua? Piensen, mediten, reflexionen; porque de esta relación depende, en gran medida, la propia autoestima; la propia ubicación e identidad, y la propia identidad y la propia eficacia de ustedes como personas de la especie humana, dotadas de inteligencia, voluntad y libertad. Sus fracasos, sus éxitos y sus interrelaciones, armonías, desarmonías, aciertos y desaciertos. ¿Lo entienden? ¿Me entienden? Piensen, mediten, reflexionen.

¿Saben a qué o a quien le sirven? ¿Cómo es el servicio que prestan ustedes? ¿Hay o tienen fidelidad en la prestación del servicio y con respecto a quien o a quienes sirven? Esto, la forma como sirven, y a quién sirven, determina, de modo contundente, la armonía y la eficacia, o la desarmonía y la ineficacia de ustedes.

La Espiritualidad hijos de la Madre de Dios, tiene como finalidad prioritaria, identificarlos con un estilo que los caracterice, como consecuencia del estilo que los caracterice, o modo de ser y de hacer.

Vean la importancia de la Cátedra de la Contemplación espiritual: su qué, su por qué y su para qué.

Sin tener claridad en sus opciones no hay identidad y como consecuencia no hay estilo, que responda a todos los interrogantes.

El mundo de las ruedas sueltas es la negación contradictoria de la Espiritualidad que siguen. Por eso, y para eso, identifíquense; sean quienes deben ser, por el querer de Dios, el que es, al crearlos a su imagen y semejanza. Lo cual, a la vez, determina e identifica a Jesucristo, como la persona a quien le deben servir, si quieren optimizar sus frutos o sus resultados o efectos.

 

¿Lo entienden? ¿Me entienden?

 

Si ustedes son conscientes y obran con prudencia, decídanse a seguir un estilo, e identifíquense con él. Hacer lo contrario equivale a desidentificarse. Lo cual equivale a ser y a hacer en concordancia."

Acta 1.491

Revista María Hoy
Marilandia, Chipaque
Sábado, enero 24, 2009 - 01:05