De nuestros sacerdotes - escuchar:
Lección
No 1.458
Sean humildes. Vivan y obren con
prudencia.
1. Recuerden esto: el Reino de Dios es para los mansos y humildes de corazón. Este es el ejemplo de Jesucristo, quien es el Único y verdadero Modelo para ustedes, por quien la Santísima Virgen al imitarlo, es, entre las creaturas, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
2. Recuerden: la prudencia hace verdaderos sabios. Por ella, la Santísima Virgen es espejo de prudencia. Lean, relean y mediten El Magníficat.
3. No aparten la viasta de Jesucristo, si, al encontarse con Él en esta aventura de gracia y de fe, quieren identificarse con Él y convertirse en verdaderos discípulos misioneros.
4. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
5. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
SÍNTESIS
Sin humildad, sin amor y sin prudencia, nadie puede acertar en los propósitos de Dios. Recuerden: Jesucristo, quien es el Único Camino para llegar a Dios y, por tanto, el Único y verdadero Modelo para ustedes, es manso y humilde de corazón. Esta es su Palabra.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

6:23 a.m.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón
para que hoy día
haga tu Voluntad
y esté Contigo.
Amén.

