Administradores de Dios, sean prudentes, sean diligentes. Leccion 1.180

Viernes - Sep 02 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

Lección

No. 1.180

Sean prudentes y fieles.

  1. En el servicio de Dios se debe ser prudente y fiel.

  2. La prudencia y la fidelidad requieren humildad, amor, y entrega. Amor a Dios y amor al prójimo.

  3. No se debe impunemente, hacer mal uso de los talentos recibidos del Señor, para ser administrados.

  4. Las personas confiadas al cuidado de quienes mandan, gobiernan y dirigen, son los talentos más valiosos que el Señor confía para su administración. Háganlos crecer en gracia y santidad. Ámenlos, respétenlos e impúlsenlos. Dios les pedirá estricta cuenta de sus acciones y misiones en relación con ellas. Y Dios es exigente.

  5. Administradores de Dios, sean prudentes, sean diligentes. Esfuércense en la encomienda que reciben.

  6. Oren, oren, oren...

    Oren siempre.

    Sean oración.

  7. Imiten a María Santísima, La Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, Nuestra Señora de La Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

     

     

    SINTESIS

    En la administración de los talentos o bienes de Dios, los administradores, sean prudentes: no apaguen la mecha que aún humea.

    Por hoy basta.

    Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

    Firma JESUCRISTO

    6:39 a.m.

    Firma secretario

    Repitan:

    Dios mío:

    Limpia mí corazón

    y lléname de ti,

    para que hoy día esté contigo

    y haga tú voluntad.

                                   Amén.

    Firma JESUCRISTO