..."La paz existe cuando el interior de ustedes esta en armonía con ustedes en si y con todo lo que a ustedes los rodea, entre lo cual están: la naturaleza y los hermanos...." Acta 458

Martes - Ago 23 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

..."Sean ustedes morada digna del Señor.

Alisten las moradas del Señor.

El corazón de ustedes;

El espíritu de ustedes;

La voluntad, la inteligencia, los sentidos, la memoria, la imaginación de ustedes y el cuerpo en

General, son, en ustedes, las moradas del Señor.

 

Aséenlas. Para eso, báñense con humildad, y con prudencia en las piscinas naturales de la gracia

(Confesión con el presbítero).

 

Entren en ustedes, con las luces del Espíritu de Dios y destruyan las tinieblas del pecado.

Examínense a fondo. No dejen suciedad oculta. No dejen grietas.

Libérense del mal. Sean vírgenes.

Eso les permitirá recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y

Hombre verdadero.

 

Ayúdense, los unos a los otros, a ser vírgenes. Esto es: limpios y libres de todo lo que no es de Dios.

 

Oren, oren, oren....

Oren siempre.

Sean oración

 

Reafirmen su fe. Crezcan en ella. Eso es fácil si el Señor esta en ustedes.

Eso no es posible si se apartan de el.

 

La fe en Dios posibilita la fe en el hermano y en si mismo.

 

Crean, confíen, esperen.

 

Dios les basta.

 

Miren que esfuerzos hacen para lograr la luz en medio de la noche. En cambio, como abunda ella, cuando alumbra el sol. Y, qué hacen ustedes par obtener y merecer un solo rayo de sol?

 

Verdad que nada?

 

Verdad que el sol sale y alumbra, en medio de la oscuridad mas densa quiéranlo o no y, aún más, sin el querer de ustedes?

 

Eso en el orden físico.

 

Qué no ocurrirá en el orden del Espíritu con la decidida acción de Dios.

 

Crean, confíen, esperen en Él.

 

Él les basta.

Recuerden:

No basta creer en Dios.

Hay que creerle a Dios.

 

Crean, confíen, esperen en Él.

 

Eso les basta.

 

Si creen, confían y esperan en Dios, el que es, el que todo lo puede, crea, santifica y

Perfecciona, ustedes son felices.

 

La felicidad es consecuencia del equilibrio interior, que es la Paz,

Que solamente Dios les da.

 

La paz existe cuando el interior de ustedes esta en armonía con ustedes en si y con todo lo que a ustedes los rodea, entre lo cual están: la naturaleza y los hermanos.

 

Tengan fe en sus hermanos, aunque no lo merezcan, según los criterios de ustedes.

 

Esa fe la obtienen con la fe en Dios.

 

Por tanto, solamente si tienen a Dios tienen la paz y son felices.

 

Oren, oren, oren....

Oren siempre.

Sean oración

 

Imiten a Maria santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, madre, maestra y modelo para ustedes.

 

Ella creyó, confió y esperó siempre en Dios.

Ella cree, confía y espera en Dios.

Eso hace de ella, madre, maestra y modelo de fe, para ustedes.

 

Por esa fe, ella cree, confía y espera de ustedes, no importa quienes y cómo sean.

 

Por esa fe ella es madre, maestra y modelo para ustedes, según el plan, criterio y voluntad de Dios.

 

Amen, amen, amen...

Amen siempre.

Sean amor.

Eso es fácil si tienen a Dios. Eso no es fácil si no tienen a Dios.

Dios es amor y Dios les basta.

Si aman tienen fe.

La fe no existe sin amor. Esto es: sin Dios.

 

Dios basta. Sólo Él basta.

 

Amen, amen, amen...

Amen siempre.

Sean amor.

 

En el mundo en el que viven, Dios ha puesto todas las posibilidades para que ustedes sean felices.

Sin embargo ustedes no son felices, en su mayoría; porque no tienen fe. Y no tienen fe; porque no aman. Y no aman, porque no tienen a Dios.

 

Por qué no son prudentes y se llenan de Dios?

Sencillamente porque no le creen a Dios.

 

Ustedes pretenden creer en el hombre y en ustedes. Pero, como no le creen a Dios, no pueden creerle al hermano y, en realidad, no se pueden creer a ustedes mismos, aunque lo afirmen y pretendan, como lo hacen, llenos de soberbia.

 

Sean prudentes: Conquisten la fe. Vívanla y respirenla, en la tierra en la que viven.

 

Hace falta para que vivan en ella, como deben vivir: en paz, llenos de felicidad y libres.

Esto es como hijos del único rey, quien todo lo tiene y todo lo puede.

 

Oren, oren, oren....

Oren siempre.

Sean oración

 

No teman.

 

El temor es fruto de la desconfianza. La desconfianza es fruto de la ausencia de fe. La ausencia de fe es consecuencia de la falta de Dios.

 

Recuerden:

Dios las basta.

Solamente Dios les basta.

 

Eso lo creen cuando están, por la virginidad, en condiciones de recibirlo, de vivirlo y darlo.

Cuando lo reciben, lo viven y lo dan.

Crean, confíen, esperen en Dios. Con Dios, crean, confíen y esperen en ustedes y en sus

Hermanos. Devuélvanle la fe a las relaciones de ustedes y al mundo en el que viven.

Crean, confíen y esperen en Dios..."

Acta 458

Revista María Hoy
Bogotá, 
Miércoles, Marzo 18, 1998 - 04:17