"Como en esa noche, ahora y siempre, en toda noche y en medio de toda tempestad, DIOS esta vivo y lleno de poder y de misericordia." Acta

Martes - Jun 28 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

- Hijos de la luz:

Llénense de amor. No teman. Abran todas sus puertas al amor y a la esperanza.

Sean testigos de la luz. Señalen y enseñen la verdad, viviéndola. Sean veraces.

Así como, en medio de la oscuridad y las tormentas, los marineros en el mar buscan el faro de la costa, para orientar sus esperanzas, permitan, ustedes, que las gentes en el mundo, en medio de tantas amarguras y tormentas en que viven, busquen, como única salida y único refugio, la luz que ustedes les señalen con sus vidas y sus obras. Permitan que, ellas, descubran que, aunque todo parece  imposible y catastrófico, siempre hay un camino y una esperanza detrás de cada tempestad y un nuevo día detrás de cada noche a pesar de su oscuridad y sus tormentas.

 

El camino

La esperanza

Y el día nuevo.

Tienen un nombre. Se llaman:

JESUCRISTO.

 

Díganle, esto, a las gentes, viviéndolo.

Díganles que, aunque nada parece imposible detrás de las incalculables amarguras y de los incalculables males que reinan en la tierra como monstruos apocalípticos, DIOS esta vivo y, El, es el Señor.

Si esto es verdad, como lo es, ¿A qué o quién pueden temerle?.

Cobren esperanza. Llénense del gozo de quienes ven brillar la luz y hallan una mástil que flota en medio de la mar que ruge en plena noche.

 

Ha llegado la salvación.

Y, ella, tiene un nombre:

Se llama.

JESUCRISTO.

 

¡Alégrense. Canten, rían, bailen, porque a amanecido el día de la salvación, que, en si y por si, es y se llama

 

JESUCRISTO,

El Mesías, el Señor: Dios.

El único y verdadero

DIOS,

en la unidad con el

Padre y con

El Espíritu Santo, la

Santísima Trinidad.

 

¡Alégrense!

¡Alégrense!

¡Alégrense!

 

No teman. ¿oh es que creen que el mal es mayor que el bien; las tinieblas más poderosas que la luz; el malo o maligno, más fuerte que Dios?

Sepan que ningún mal es imperecedero. Que el único imperecedero es Dios, porque, El es eterno. Que las tinieblas no son indestructibles. Que la única indestructible  es la luz, porque es eterna, en la eterna eternidad de Dios. Que el malo o maligno, no es fuerte. Que el  único  fuerte  y  todo poderoso es Dios, porque, El es el único omnipotente y el único señor.

Si éstos saben, ¿por qué temen y, a que o quien le temen hombres de poca fe?

¿Recuerdan la noche en que jesús dormía en la barca en medio de la tempestad?

Como en esa noche, ahora y siempre, en toda noche y en medio de toda tempestad, DIOS esta vivo y lleno de poder y  de misericordia. No teman, pero no aparten los ojos de DIOS.

 

¡Alégrense!

¡Alégrense!

¡Alégrense!

 

Miren a DIOS y alégrense.

 

Sepan que ninguno de los males y de quienes los hacen vivirán más allá de los instantes y los días que ya tienen contados..."

Acta 1.125

Revista María Hoy
Nariño - Pasto
Domingo, Abril 30, 2000 - 03:45