"Los soberbios toman lo mío y se lo apropian" Acta 1298

Tuesday - Feb 23 2016

"Lo mío da prestigio y honra. Antes que vergüenza; por eso, aún el malo, mi enemigo y sus secuaces, copian, apropiándose de sus virtudes, a su modo, pretendiendo lucir lo que no tienen. Es esta la soberbia monstruosa de los siglos.

Los soberbios toman lo mío y se lo apropian y pregona sus propios talentos y méritos que no les son originales. ¿No ven con cuánto orgullo y soberbia muchos vanidosos se hacen honrar como creadores de algo, cuando solamente son descubridores de eso que está creado por el Único y verdadero Creador, que es Dios? y ¿No ven que Dios, el Único Creador, regala gratuitamente lo creado por Él, y abundancia, para el provecho y la felicidad de ustedes, contra la mezquindad, la explotación y el egoísmo de los falsos creadores?

Cristóbal Colón, por ejemplo, no creó a América, la descubrió, porque estaba creada por Dios. Con humildad es conocido como "el descubridor". Muchos no se llaman creadores, pero se llaman inventores, confundiendo invento con creación, sin percatarse de que el inventor, como el descubridor, solamente muestran lo creado por otro, el cual es Dios.

El descubridor y el inventor revelan solamente lo que encuentran o descubren; lo cual indica la existencia de un actor o autor anterior, causa del hecho o fenómeno encontrado; lo cual debería llevar, consciente o inconscientemente al reconocimiento y confesión de Dios, de su existencia y su poder, como lo hizo entre otros, Jorge Washington Carver, en América del Norte.

Ustedes, los de esta Espiritualidad, no caigan en la trampa de apropiarse, como creaciones de ustedes, las emanaciones de Dios. Esto vívanlo; esto muéstrenlo y este enséñenlo... para que nadie se confunda contemplando al dedo que señala confundiéndolo con aquello que señala, porque su protagonismo desdibuja al señalado.

Esto es honradez, es verdad, es identidad, es fidelidad y es amor. Por eso yo les dije a mi paso por la tierra que Yo Soy el único Maestro; por lo que sólo a Mí me deben dar ese título y por lo que ninguno de ustedes se debe dejar llamar maestro.

Ustedes muestren su identidad conmigo: amando, por lo que deben señalarme con sus actitudes de paz. De justicia y de libertad. Siendo inconmoviblemente veraces, cuésteles lo que les costare, así sea la misma vida la que recuperarán en el instante mismo de perderla, como les ocurrió a los apóstoles y mártires. Esto requiere fidelidad, por lo que son mis verdaderos fieles, los creyentes que me testifican.

No crean que mis verdaderos fieles son aquellos que detentan el poder, la fama, las riquezas y el poder que consideran bendiciones por sus virtudes y sus méritos. La Palabra de Dios, les dice, que en eso están los premios que merecen y que podían ser la vida eterna..."

Acta 1298